Pivotes
Prescindir de permiso para exportar especies incluidas en la convención CITES cuando no se exportan especímenes íntegros
Requiere leyConsenso probable

Explicitar que este permiso no será necesario si es que el objeto a exportar no afecta la integridad del especímen en cuestión, que permanece en territorio nacional.
1. El problema
Chile ratificó la Convención Sobre El Comercio Internacional De Especies Amenazadas De Flora Y Fauna Silvestre (CITES). En virtud de esta adscripción, la exportación de cualquier especímen de especies incluidas en la convención requiere de un permiso expedido por la autoridad administrativa. Razonable, pero deja de serlo cuando el permiso es exigido también para la exportación solo de partes de un especímen que no afectan su integridad, tales como semillas o muestras de células utilizadas para investigación. Investigadores del área de biotecnología deben, por ejemplo, solicitar autorización de CONAF para exportar tan solo células con fines de investigación de especies protegidas, aun cuando el texto de la CITES no hace referencia a células, ni a semillas.
2. El cambio normativo
Añadir al final del literal a) del artículo 4° de la Ley 20.962:
Dichos permisos y certificados no serán exigidos si los artículos a comerciar son solo componentes de especímenes, cuya extracción no comprometen su integridad, tales como semillas o muestras de células con fines de investigación.
3. Qué se gana y qué se arriesga
Qué se gana
Se aliviana la carga burocrática para quienes exportan este tipo de productos, y la carga de revisión y emisión de certificados por parte de la autoridad.
Qué se arriesga
El riesgo aparente es que inescrupulosos aprovechen esta relajación en la regulación para exportar sin permiso componentes que sí dañan la integridad de los especímenes. Sin embargo, es muy improbable que se de la hipótesis de una institución o persona que hoy esté exportando en forma legal componentes que sí dañan especies amenazadas y que a partir de esta modificación comiencen a hacerlo “en negro”. De partida, es improbable que obtengan permisos si se constata tal daño. Más aun, las autoridades que estaban expidiendo esos permisos estarían perfectamente enteradas y advertirían el cambio de comportamiento. Quienes hoy exportan componentes que dañan especies lo hacen fundamentalmente en forma ilegal, y con el cambio legal no les cambiará el escenario.
Todavía no tenemos experiencia internacional ni estado de tramitación para esta propuesta. Si tienes información, escríbenos.

