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Permitir permiso para salidas pedagógicas por medios electrónicos
Vía administrativaConsenso probable

Permitir autorizaciones por vía electrónica. Cualquier sistema razonable (por ejemplo Google Forms, implementable en forma gratuita) incluye un sistema de reportería que vuelve innecesario una revisión caso a caso, y que permite identificar con eficiencia los casos que merecen atención en forma focalizada.
1. El problema
La regulación hoy señala que la programación de toda actividad organizada por el establecimiento educacional fuera del local escolar debe considerar forma y plazo de la autorización otorgada por escrito a cada uno de los estudiantes que participan en la salida pedagógica o gira de estudio, extendida por el respectivo apoderado. Esto implica papeleo abundante, que además vuelve engorrosa su revisión por parte de los encargados del establecimiento.
2. El cambio normativo
En el literal (i) del Anexo N°5 de la Resolución Exenta N° 482 de la Superintendencia de Educación de 2018, intercalar la expresión “o medios electrónicos” entre las expresiones “escrito” y “a”.
3. Qué se gana y qué se arriesga
Qué se gana
Se evita el uso de papel y, más importante, tiempo de revisión de parte de los encargados de la salida pedagógica respectiva. Además se evita el problema habitual de niños que pierden los papeles o se les olvida entregarlo a los apoderados.
Qué se arriesga
El riesgo evidente es la posibilidad de que el alumno usurpe la identidad del apoderado en el sistema electrónico. Hay, desde luego, muchas maneras de prevenirlo, con diferentes grados de seguridad. La más sencilla (y menos segura) es tan solo enviar el formulario abierto al apoderado y contar con que el alumno nunca se enterará de la URL. Un peldaño más arriba, existe la posibilidad de asociar el formulario a una dirección de correo electrónica específica, en cuyo caso el alumno deberá contar con acceso al correo del apoderado para proceder a la usurpación de identidad. En fin, opciones tecnológicas gratuitas hay muchas. Es importante no perder de vista que la firma por escrito que el propio alumno hoy lleva desde casa al establecimiento es un sistema altamente vulnerable. Además, debe considerarse que una eventual usurpación sería casi con seguridad descubierta con posterioridad: si es para negar el permiso, llamará la atención de los encargados. Si es para darlo, posiblemente los horarios serán diferentes a los habituales y no pasarán desapercibidos. Además, es muy inusual que los apoderados nieguen permisos, por lo que se trata de una hipótesis improbable. En el caso más gravoso, la gira de estudios, la peor hipótesis imaginable es que un alumno falsifique un permiso que el apoderado no quería conceder, pero tal situación quedaría en evidencia el mismo día de partida en tanto el alumno no volvería a casa y generaría la natural alarma del apoderado.
Todavía no tenemos experiencia internacional ni estado de tramitación para esta propuesta. Si tienes información, escríbenos.