Pivotes
Fijar límite a la inversión en resiliencia en telecomunicaciones
Requiere leyRequiere debate

Limitar la inversión a un 0,5% de los ingresos de cada operador en un horizonte de inversión de 5 años.
1. El problema
En los artículos 39A y 39B la Ley General de Telecomunicaciones establece la facultad de la Subsecretaría de Telecomunicaciones de desarrollar un plan de resguardo de la infraestructura crítica con el objeto de asegurar la continuidad de las comunicaciones en situaciones de emergencia resultantes de fenómenos de la naturaleza, fallas eléctricas generalizadas u otras situaciones de catástrofe. Con ese objetivo puede establecer medidas de resguardo que deberán adoptar los concesionarios, permisionarios o licenciatarios, para la operación y explotación de sus respectivas infraestructuras de telecomunicaciones que hayan sido declaradas como críticas.
El objetivo de esta norma es correcto, pero no resulta razonable que no exista ningún límite a lo que se puede exigir. Siempre con más y más inversión se puede disminuir el riesgo, pero hay un punto en que el costo de prevención es mayor que los beneficios. A modo de ejemplo hipotético, no sería rentable para el usuario pagar un 25% mes a mes para reducir la tasa de fallo en 4 horas cada año.
Es además muy importante considerar que esta norma se dictó antes de que se masificara la telefonía celular en dispositivos de uso común, y eso cambia sustancialmente la ecuación. En forma creciente, un corte del suministro local de telecomunicaciones puede ser suplido por el suministro satelital. Si bien los usuarios de la red satelital aún son una minoría la penetración irá aumentando, y en casos de emergencia por lo general no es imprescindible que todos y cada uno de los presentes tenga cobertura porque solo uno podrá resolver las necesidades más acuciantes.
2. El cambio normativo
Nuevo artículo 39C a la Ley General de Telecomunicaciones:
Todas las atribuciones señaladas en los dos artículos precedentes, no podrán importar un gasto corriente más inversiones de corto y largo plazo, incluyendo operación, mantención y reposición de la infraestructura, que haga que acumuladamente, los costos de las infraestructuras pasadas y futuras definidas como críticas, en un horizonte de 5 años, excedan el 0,5% de los ingresos de cada operador. Para este cálculo se entenderá que las infraestructuras pasadas deben, además, operarse, renovarse o actualizarse, de acuerdo con criterios de buenas prácticas de red. Toda la cuantificación de los costos de las necesidades pasadas y futuras, así como las necesidades de recambio o renovación, será realizada cada 5 años por dos terceros independientes empresas internacionales, consultoras o empresas de ingeniería de reconocido prestigio internacional y conocimiento técnico en telecomunicaciones. Serán contratadas por la Subsecretaría de Telecomunicaciones, pero financiados por los operadores. Para obtener el límite se estará al promedio determinado por ambos terceros independientes. El listado de estos consultores será definido por la Subsecretaría de Telecomunicaciones, y podrá ser observado por los operadores, para que en cualquier caso, de no haber acuerdo, la definición será zanjada con criterios de experiencia y prestigio, por árbitros arbitradores elegidos de común acuerdo, o en su defecto por designación del Centro de Mediación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago.
3. Qué se gana y qué se arriesga
Qué se gana
Disminuye la incertidumbre de inversión, aumenta la competitividad de la industria de telecomunicaciones y ayuda a disminuir la presión sobre el aumento de precios.
Qué se arriesga
Aumenta el riesgo de que la red de telecomunicaciones local -no así la satelital- se vea interrumpida en casos de emergencia (climáticas, violencia interna, etcétera). En el caso específico de una guerra internacional, la red satelital podría ser inhabilitada en Chile, dependiendo de la postura que adopten los operadores internacionales.
Todavía no tenemos experiencia internacional ni estado de tramitación para esta propuesta. Si tienes información, escríbenos.


